Química innegable: Retratos que desafían lo convencional.
Para Duoptico, cada boda es un lienzo en blanco y una oportunidad idónea para desafiar lo convencional. La recepción de Normary y Alfonso, celebrada en el salón de actividades del Coliseo Roberto Clemente, nos brindó precisamente ese estímulo: un escenario singular donde las ventanas enmarcaban la imponente y geométrica vista de un parque de pelota. Lejos de ceñirse a lo tradicional, la pareja abrazó la singularidad del espacio con una actitud extraordinaria. La química entre Normary y Alfonso es de una naturaleza tan especial que transformó cada rincón en el encuadre perfecto. Nos apasiona cuando el amor nos permite experimentar en nuevos entornos y asumir retos creativos; el resultado es una crónica visual enérgica, auténtica y colmada de una elegancia contemporánea.
